miércoles, 18 de junio de 2008

Tranquilamente podría ser la vida de un consultor...

... Hay miles de costumbres, cábalas, ritos y mitos. Para sobrevivir en esta carrera hay que ser mago. No nos pagan tanta plata como la gente se imagina, pero si nos adornan con beneficios: Hoteles, nos pagan la lavanderia, el telefono, vuelos gratis y viaticos en algunos casos importantes.
El problema es que uno no puede alimentar a sus hijos y pagar las expensas con esos beneficios, por eso casi siempre es un trabajo para solteros, o para una pareja en la cual los dos trabajen en lo mismo, sino es muy complicado, porque no alcanza el tiempo, y porque es muy dificil entender en qué mundo de locura vive el otro. El desarraigo, el contraste de niveles de vida.... hoteles, aeropuertos internacionales, perfumes, cremas, caviar, langosta, champagne y llegar a casa a una vida normal en donde hay que ir al supermercado y comer milanesas con pure. Es fuerte. Me acuerdo de por ejemplo llegamos a Miami y alquilamos un Honda impecable con apenas millas de uso, y despues tener que volver, por lo menos yo, a mi 17 celeste. Hay tener muchisíma cordura para mantener el equilibrio entre esos abruptos cambios....

El relato podría haber sido escrito por cualquier Consultor, sin embargo es de un Comisario de Abordo.

Relato del libro"Gracias por volar conmigo", autor: Fernando Peña - Argentino Contemporaneo

2 comentarios:

Jime dijo...

xcelent!

Anónimo dijo...

¡¡¡¡Grande Fer!!!!

¡¡¡¡Qué buen libro!!!!

Gracias por recordármelo...[aunque a veces me pone triste]