Si de hablar de situaciones repetitivas se trata, el consultor macho cada vez que llega a un proyecto después de saludar anuncia con bombos y platillos que está a dieta.
Es ley que "Todos los consultores macho estarán a dieta cuando lleguen a un proyecto, todos la abandonarán en breve por culpa de todo lo rico que hay para comer cuando se vive del perdiem y todos indefectilemente volveran a casa con algunos kilitos de más".
La pose dieta dura por lo general un día o dos, durante los cuales el consultor macho se vuelve un ser insufrible que se jacta de su voluntad descomunal para evitar las calorías y pedirá ensaladita en el almuerzo mientras el resto de nosotros morfa culposamente un Big Mac de novela. Inevitablemente al tercer día alguna razón de fuerza mayor le hará abandonar la dieta. Seguramente le programaron una reunión a la hora de la comida y ya para cuando salió el apetito descomunal lo obligó a comerse media docena de empanadas, o probablemente los malditos de los otros consultores macho justo querian salir a comer pizza con cerveza y no se podía decir que no. El proyecto! El proyecto siempre es el culpable de toda la adiposidad del consultor, la vida sedentaria es el malo más malo de nuestra película.
Cuando el consultor macho finalmente se da por vencido y acepta su realidad, el proyecto se convierte en el famoso programa de los gordos pero a la inversa.
Todas las conversaciones a partir de de ese momento giran en torno a la comida, pero las recetas no son precisamente las de Cormillot, sino que por lo general el tema se va para el lado de un jamoncito que probaron por ahí, el vinito de no se donde, las aceitunitas con anchoas tan ricas, esa cervecita helada de ayer, muero por un asado! esta noche ASADO! Listo!
Algunas veces el consultor macho no solo llega al proyecto con ganas de hacer dieta, sino también con el deseo de "ir al gym". Algunos pocos van al gimnasio la primer semana, pero la gran mayoría pretende adelgazar a fuerza de repetir la siguiente frase: Debería al gym che, me tengo que poner las pilas. Hoy prometo que salgo temprano y voy.
Y obvio que consultor macho jamas sale temprano porque en todos los proyectos todo es urgente y tenía que estar terminado antes de ayer.
Y así el consultor macho vuelve a casa siempre más gordo y con la firme determinación de empezar la dieta apenas pise Buenos Aires, pero claro, el con todo lo rico que hay para comer en casa, mejor dejar la dieta para el próximo proyecto.
1 comentario:
Hace 3 años que vengo entrenando a full con el "debería ir al gym".
Yo pasé una salida a producción a dieta (obligada) y la verdad, no es para desarselo a nadie... bue... a uno ó dos si...
Besos, Romau.-
PS: me acordé de dos más... (Selma: quedate tranquila que ese pelado está en esa lista)
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